Implantología

La implantología dental tiene como objetivo la sustitución de piezas dentales perdidas. A pesar de que la caída de dientes pueda parecer algo puramente estético, existe gran cantidad de problemas bucodentales que se esconden detrás. 

Las personas que han perdido dientes suelen tener problemas para comer con normalidad, deformaciones de la estructura de la boca, desplazamientos, etc. 

El proceso de implantología dental se realiza mediante una cirugía en la que se coloca un implante anclado al hueso y posteriormente, se añade la prótesis, que será la parte visible que sustituye al diente.

Implantes dentales

Pieza de titanio en forma de tornillo que «imita» y sustituye a la raíz de un diente natural.

Injerto de hueso

Técnica utilizada cuando el paciente no dispone de la masa ósea necesaria.

Elevación de seno

Permite colocar implantes dentales a pesar de no tener suficiente hueso en la zona posterior del maxilar.

Recupera los dientes perdidos

Los humanos contamos con exactamente 32 dientes de manera natural. Estos están pensados para poder masticar alimentos sin problemas. La pérdida de piezas dentales puede hacer que toda la estructura de la boca se vea afectada, ya que al haber huecos, los dientes restantes pueden moverse o debilitarse.

Una masticación irregular puede  provocar dolores en la mandíbula, oído y cráneo, así como una digestión ineficiente y derivar en problemas estomacales. Por no hablar de la pronunciación de las palabras a la hora de hablar, dificultando la comunicación.